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Grecia

lunes, 6 de agosto de 2012

La Prosa

La Prosa

surge con otros géneros que cumplen distintas funciones, además de la puramente estética.
La prosa nació, de esta manera, para permitir una comunicación más directa y práctica a la hora de escribir textos que debieran ser fijados por escrito y leídos de esa misma manera. En general, este tipo de textos estaban casi siempre relacionados con el estudio y el conocimiento, ya sea científico o filosófico. Es decir, la prosa se utilizaba cuando el objetivo de la obra no era generar placer estético sino perpetuar el conocimiento adquirido en una determinada materia.


Géneros en prosa

Aunque los primeros filósofos escribieron en verso, los grandes pensadores griegos utilizaron la prosa, excepto Sócrates, que no escribió obra alguna, pero cuyo pensamiento nos ha llegado gracias a la obra de sus discípulos, principalmente de Platón (428-347 a.C.), quien cuidó mucho la forma de sus diálogos filosóficos (Fedón, El banquete, La República) y recurrió a menudo a mitos para sus explicaciones. Aristóteles (384-322 a.C.) compuso la Poética, un tratado literario muy influyente tanto en la Antigüedad clásica como en la Edad Media y la Edad Moderna.
La filosofía fue sin duda la primera gran aliada de la prosa. Si bien los primeros filósofos (los presocráticos) habían utilizado el verso, y aunque Sócrates no llegó a escribir ninguna obra, Platón y Aristóteles sí fueron escritores prolíficos, y siempre recurrieron a la prosa para argumentar sus idearios filosóficos. Hipócrates, por su parte, es el padre de la medicina y el ejemplo perfecto de la prosa científica griega, que legó a la posteridad en su Corpus Hippocraticum.
Otro género que se valió de la prosa fue el de la oratoria, o el de los consejos a los políticos que debieran ganarse en público, por medio de los discursos, el favor de sus ciudadanos. Particularmente importante en las ciudades, como Atenas, donde se desarrollaron las formas de gobierno democráticas. Demóstenes fue tal vez el escritor de discursos más reputado de Atenas, y sus famosas Filípicas, arengas contra Filipo de Macedonia, su obra más conocida.
La historiografía tuvo con Heródoto a su fundador, y como los demás autores que venimos estudiando en este artículo, Heródoto también escribió en prosa sus nueve libros de historia, que eran más bien un informe de sus viajes por los distintos pueblos del Mediterráneo. Más disciplinado y más estrictamente historiador fue Tucídides, que dotó a sus escritos de una concepción realista en su gran obra, Historia de la guerra del Peloponeso, donde analizaba las causas y consecuencia de la guerra con auténtico rigor historiográfico.
Por último, las fábulas fueron otro género que se valió de la prosa. Relatos breves, de origen popular, que se empleaban para realizar algún tipo de enseñanza moral, y que aún hoy perduran en la literatura infantil. Esopo fue el gran autor de este tipo de género.

Tratados científicos:
Hipócrates (s. V a.C.), famoso médico, está considerado el padre de la medicina, a la que dio una fundamentación científica. Se le atribuyen numerosos escritos, que constituyen el Corpus Hippocraticum y que abordan diversas disciplinas médicas, así como otras cuestiones relativas a la ciencia y la profesión médica, como el famoso juramento hipocrático (una especie de código ético del ejercicio de la medicina).

Oratoria:
El arte del discurso político o judicial adquiere gran importancia a partir de la democracia ateniense, ya que los ciudadanos tienen la posibilidad de expresarse y discutir en las asambleas públicas. Entre sus principales representantes se cuentan: Lisias (s. V a.C.), orador que se especializó en escribir discursos por encargo para ser pronunciados ante los tribunales, y Demóstenes (s. IV a.C.), orador político que tuvo una intervención muy destacada para mantener la independencia política de Atenas frente al rey Filipo de Macedonia. Contra Filipo escribió sus famosas arengas, llamadas Filípicas, que influyeron decisivamente en los atenienses contra el poder macedonio.

Historia
Herodoto (484-424 a.C.), llamado «padre de la Historia» por aplicar a la historiografía criterios científicos, escribió su Historia en nueve libros, donde recogió la crónica de los países vecinos de Grecia (Persia, Egipto, etc.) y concluyó narrando las guerras entre griegos y persas. Es un gran narrador, claro, ameno y a veces pintoresco, que recoge leyendas y sucesos recopilados en sus viajes.
El otro gran historiador griego fue Tucídides (465-395 a.C.). Al contrario que Herodoto, tuvo una concepción realista de la historia, rechazando lo legendario y las intervenciones divinas en los acontecimientos. Su Historia de la guerra del Peloponesodetalla en ocho libros y con gran rigor y exactitud la larga contienda que enfrentó a atenienses y espartanos durante veintisiete años.

Fábulas:
Las fábulas son breves relatos de origen popular con enseñanza moral protagonizados por animales. A Esopo, personaje probablemente legendario, se le considera el creador de este género. En el siglo V a.C. circulaban por Atenas muchas de estas fábulas, llamadas esópicas, que fueron recogidas y publicadas por el político, filósofo y orador ateniense Demetrio de Falero en el siglo IV a.C.

El Helenismo y sus Escuelas




EL HELENISMO.

Se denomina así al período de la cultura griega que va desde la muerte del macedonio Alejandro Magno (323a.C.) hasta que los romanos conquistaron Macedonia.
Alejandro conquistó el imperio persa con el objetivo de crear una monarquía universal. No lo consiguió, pero sí fusionó lo griego con lo extranjero, siendo el griego el idioma común en las tierras conquistadas.

En este período, los ciudadanos no se identificaban ya con la polis, pues había sido conquistada. surgió el individualismo. Su gran preocupación era la felicidad, saber vivir en tiempos de incertidumbre. Hubo polémicas entre las diversas escuelas filosóficas, pero también influencias.

PRINCIPALES ESCUELAS HELENÍSTICAS.

CÍNICOS

Escuela fundada en Atenas por Antístenes, cuyo principal representante fue Diógenes de Sínope. Los cínicos aceptaban la vida conforme a la naturaleza (como los perros) y despreciaban los convencionalismos
 Buscaban la autarquía o carencia de necesidades, rechazando los bienes materiales. Defendían la kinogamia, un matrimonio informal basado en la igualdad y el consentimiento mutuo que practicaron Cratese Hiparquia de Maronea.
Se  dice que el cínico Diógenes tenía por costumbre practicar actos indecentes en la plaza pública y que vivía en un tonel. Su aspecto era descuidado y burlón. Una leyenda cuenta que Alejandro Magno se le acercó y le preguntó si deseaba algo, a lo que Diógenes respondió que se apartase, porque le estaba tapando elsol.
El cinismo es una de las manifestaciones más radicales de la filosofía y también de las más incomprendidas. Los cínicos consideran que la forma de vivir es parte fundamental de la filosofía e inseparable de su manera de pensar. Sin embargo, no todos los integrantes de este movimiento tienen las mismas actitudes externas ni los mismos comportamientos, por lo que a veces se habla de filosofía cínica, otras veces de actitud cínica y otras simplemente de locura.
El término cínico es uno de esos términos que han ido perdiendo su significado original y transformándose en otro distinto al que tuvo en sus orígenes. Tanto es así que hay algunas propuestas para usar los términos quínico o kínico, con el fin de diferenciar claramente el concepto de cínico en su sentido original del que se usa hoy en día, es decir, diferenciar en concepto de cínico en sentido filosófico, de su sentido popular. Filosóficamente de lo que se trata, es de retomar o de pensar de un modo nuevo y diferente algunos temas antiguos, ya que el paso del tiempo ha cambiado completamente su significado, su origen y desarrollo han sido velados, para llegar a significar hoy, poco más que un insulto.
El cinismo es una filosofía teórica y una práctica, pero también una forma de vida, aunque esta característica se empezó a perder enseguida, es una filosofía que pretende alcanzar la felicidad mediante la sabiduría y el ascetismo. Uno de los rasgos que diferencia al cinismo de otros movimientos es precisamente la importancia que dan a la ascesis, la práctica continua del ejercicio mental y físico, como camino para conseguir un estado de ánimo apropiado para alcanzar la autosuficiencia, que les libere de los imprevistos y les endurezca para permanecer impasibles ante "adversarios existenciales" como el hambre, el frío o la pobreza, que no dependen de ellos. Esta actitud les emparentaba con el estoicismo, aunque su desvergüenza les volvía a alejar.
Los cínicos tomaron como modelos a la naturaleza y los animales, los adoptaron como ejemplos de autosuficiencia y basándose en ello propusieron un modelo de comportamiento ético que consideraban fundamental para alcanzar la felicidad, aunque esto solo era posible mediante una rigurosa disciplina física y mental. Proponen la necesidad de la autoafirmación individual frente a una sociedad alienante y coaccionadora.
El cinismo es una forma de vivir, pero también de pensar y de expresarse, y como no se han conservado las obras de los primeros cínicos, hoy son conocidos en gran parte por dichos y anécdotas (chreiai), que fueron transmitidos en forma de colecciones, la más usada es la de Diógenes Laercio, referencia fundamental para el estudio no solo de los cínicos, sino de gran parte de la filosofía anterior a su autor. Utilizaron recursos literarios diversos donde no faltan la parodia, la sátira, la anécdota o la burla, pero siempre de forma escandalosa y provocadora.

ESTOICOS:

Fue fundado por Zenón de Kitión (Chipre, 336-264 a.C.), quien abrió en 306 su escuela en Atenas, en un lugar llamado Stóa poikilé (Pórtico pintado, de ahí el nombre de estoicismo).
El estoicismo tuvo diversos períodos después. El estoicismo medio comenzó cuando Zenón de Tarso sucede a Crisipo. A partir del 135 el estoicismo penetró en Roma e influyó en importantes personajes como Escipiano, Pompeyo y Cicerón. El estoicismo de la época imperial tuvo como figuras destacadas al cordobés Séneca (4a.C.-65 d.C.), tutor de Nerón; Epicteto (50-130) y Marco Aurelio (121-180).
Son autores fundamentalmente interesados en los temas morales. Es en las obras de estos últimos autores donde encontramos las doctrinas estoicas de toda la escuela, junto con textos de Cicerón, Plutarco, Diógenes Laercio y otros. Aunque el estoicismo utiliza muchos materiales procedentes de filósofos anteriores (Heráclito, Platón, Aristóteles, los cínicos...) también aporta muchos elementos originales. Dio lugar a una síntesis nueva, muy sistemática y coherente, cuya influencia se mantuvo durante muchos siglos. Volvió a ponerse de moda en los siglos XVI y XVII en Europa, influyendo en Descartes, Kant y Hegel, por ejemplo.
La Física
Se inspira sobre todo en Heráclito. Habla del mundo como un todo unitario (monismo) y armonioso, regido por la necesidad inflexible de la leyuniversal (determinismo). El orden natural será así el único refugio capaz de proporcionar racionalidad en un marco social caótico.
En vez de hablar de cuatro causas como Aristóteles, propusieron sólo dos principios: la materia (pasivo) y el logos universal (activo, de naturaleza corpórea, no inmaterial). Sólo lo que tiene cuerpo (lo material) es real. El estoicismo es una doctrina estrictamente materialista. La materia carece de cualidades y es pasiva.
El mundo es un ser animado y armonioso, que posee vida propia. Tiene un ciclo vital que termina con una gran conflagración universal, envuelto en fuego, tras la cual todo vuelve a comenzar de nuevo. Cada ciclo posterior repite exactamente el anterior: habrá un nuevo Sócrates y un nuevo Platón, y cada uno tendrá los mismos amigos y conciudadanos.
Sólo existen individuos concretos, todos diferentes. A cada individuo le caracteriza una tensión interior, una estructura o manera de ser irrepetible. Lo universal carece de realidad. Pero todos los individuos están ligados entre sí, y el mundo es una gigantesca armonía de correlaciones e interdependencias.
Para los estoicos, el ser humano es una parte del universo sometido al mismo orden que las restantes cosas del cosmos. El alma humana es corpórea, mortal y procede de los padres.
En contra de Platón y de acuerdo con Aristóteles, los estoicos afirman que la única fuente de conocimiento son los sentidos (empirismo) y que la representación sensible es una copia de la realidad (realismo ingenuo). Sólo las representaciones «claras y distintas» (Diógenes Laercio) nos garantizan un conocimiento verdadero.
La Ética
Constituye el núcleo fuerte de la doctrina estoica. Mientras la Física enseña a conocer la Naturaleza, la Ética enseña a vivir de acuerdo con la naturaleza.
El fin supremo del hombre es vivir conforme a la naturaleza, que es lo mismo que vivir según la virtud, ya que la naturaleza nos conduce a la virtud. [...] La virtud del hombre feliz y el buen orden de la vida nacen de la armonía del genio propio de cada uno con la voluntad del que todo lo gobierna.
El bien moral del ser humano, por lo tanto, consiste en vivir de acuerdo con la Naturaleza global y con la propia naturaleza (que es una parte de la primera). Esto equivale a vivir de acuerdo con la razón, porque así descubrimos la Razón universal que rige todo el orden natural. Es sinónimo de vivir en armonía con el conjunto del universo. Hacer lo que exige la razón no es otra cosa que realizar el deber.
La virtud es la disposición permanente a vivir de acuerdo con la razón y el deber. Para los estoicos la virtud no admite grados: o se es virtuoso o no; y quien tiene una virtud las tiene todas.
Toda tendencia natural es buena, porque la propia naturaleza es norma de conducta. Cuando la naturaleza humana se desvía, entonces surge la pasión que Zenón define como una conmoción del alma contraria a la recta razón y a la Naturaleza. Cicerón la entiende como «una tendencia demasiado vehemente, que se aleja del equilibrio natural. Crisipo señaló cuatro pasiones básicas: dolor (ante un mal presente), temor (ante un mal futuro), placer (ante un bien presente) y deseo sensual (ante un bien futuro).
Para los estoicos, el sabio (sofos, sophós) es el que vive según la razón y está libre de pasiones.

EPICÚREOS:

Epicuro fue uno de los grandes filósofos de la antigüedad, aunque sus ideas fueron poco o mal comprendidas fuera de su círculo de discípulos y apenas se han conservado fragmentos de sus más de cincuenta obras.
Fuera de Roma, el epicureísmo tuvo uno de sus más ilustres representantes en Lucrecio, autor del poema filosófico De rerum natura. El epicureísmo alcanzó su máxima difusión durante los primeros siglos del cristianismo, atrayendo enormemente a pensadores como San Agustín. Después fue cayendo paulatinamente en el olvido, rodeado de malentendidos. Sólo en el s. XVII se volverían a poner de moda algunas de sus ideas, a través de Pedro Gassendi (1592-1655).
El epicureísmo tenía una finalidad claramente práctica: los epicúreos entendían la filosofía como una medicina del alma. La filosofía no se estudiaba para adquirir cultura, sino para ser feliz.
1.- La Física epicúrea se inspira en Demócrito y es materialista. Los dos principios básicos en esta física son: «nada nace de la nada» y «el Todo consiste en átomos y vacío, y es infinito». Los cuerpos son «sistemas de átomos». El número de átomos es infinito, como lo es el espacio vacío, por lo que admitían la posibilidad de que existiera un número también infinito de mundos como el nuestro, que nacen y perecen, aunque el conjunto del universo es eterno e imperecedero.
* Epicuro admite la existencia de los dioses; los considera seres inmortales y antropomorfos, que viven en los espacios intermundanos, felices y sin intervenir parta nada en la marcha del mundo. Para Epicuro, blasfemar no es negar que los dioses existan, sino aceptar los caracteres que la gente común les atribuye. Todas las teorías de Epicuro tienen una intención ética. Intentaba eliminar los mitos y las supersticiones para conseguir que los hombres pudieran vivir felices y sin miedo. Por eso polemizó contra la religión popular y la teología astral de Platón. Negaba que la Naturaleza tuviese carácter «divino» o que hubiera sido creada por los dioses para provecho del ser humano. No creía que los dioses pudieran intervenir en los acontecimientos naturales. Consideraba que los fenómenos de la naturaleza podían ser explicados por causas naturales, más verosímiles y aceptables que los mitos. Afirmó que los dioses no tienen por qué inspirar miedo: «es absurdo pensar que seres tan perfectos y felices puedan experimentar sentimientos de ira o venganza. Y nada hay detrás de la muerte: el alma se disipa con el cuerpo y no debe sentirse amenazada por los horrores de ultratumba».
* Respecto al conocimiento, Epicuro sólo considera reales las cosas que pueden ser captadas por los sentidos, única forma válida de conocimiento. Se hicieron famosos sus tres criterios de verdad:
1. La sensación: Es una especie de contacto directo con los objetos o cuerpos que percibimos, pues mediante los sentidos captamos los átomos que proceden de los objetos exteriores. Siempre es verdadera y posee una evidencia absoluta. El error no procede de la sensación, sino del juicio sobre la sensación, que puede ser corregido por sensaciones posteriores.
2. La anticipación: Es una especie de imagen general producida por la acumulación de sensaciones semejantes. Podemos evocarla mediante las palabras, para anticipar así objetos lejanos o futuros. Para ser verdadera, la anticipación debe estar confirmada por la sensación, aunque algunas expresiones sugieren que podía incluir anticipaciones de cosas bastante alejadas de la sensación («proyecciones»).
3. La afección: Placer y dolor son las respuestas inmediatas del cuerpo a la sensación, y por eso fiables.
La Ética: La ética epicúrea es una ética hedonista, absolutamente novedosa en el mundo griego.
Parte de nuestros deseos son naturales, y otra parte son vanos deseos; entre los naturales, unos son necesarios y otros no; y entre los necesarios, unos lo son para la felicidad, otros para el bienestar del cuerpo y otros para la vida misma. Conociendo bien estas clases de deseos es posible referir toda elección a la salud del cuerpo y a la serenidad del alma, porque en ello consiste la vida feliz. Pues actuamos siempre para no sufrir dolor ni pesar, y una vez que lo hemos conseguido ya no necesitamos de nada más.
Epicuro distingue entre placeres naturales y necesarios, placeres naturales pero no necesarios, y placeres que no son ni naturales ni necesarios. Pensaba que sólo los primeros hacen realmente feliz a un ser humano, y que las personas prudentes intentan escapar de los demás

ESCÉPTICOS:

Pirrón de Elis (360-270) fundó una escuela que tuvo escasa duración pero que dio origen a una corriente de pensamiento, el escepticismo, representativa de muchas posiciones y planteamientos posteriores en filosofía.
Los que estaban con el escepticismo fueron llamados escépticos
"El escepticismo es la facultad de oponer, de todas las maneras posibles los fenómenos posibles y los noúmenos; y de ahí llegamos, por el equilibrio de las cosas y de las razones opuestas (isostenia), primero a la suspensión del juicio (epojé) y después a la indiferencias (ataraxia).
"El escepticismo toma una actitud contraria al dogmatismo. Esta corriente tiene una posición que el sujeto no puede aprehender al objeto
"El sujeto cognoscente depende de una serie de factores que le impiden llegar al objeto."
Para comprender el escepticismo es necesario saber que: "El escepticismo como doctrina filosófica tiene dos aspectos: Uno teórico y otro práctico.
Desde el punto de vista teórico, el escepticismo es una doctrina del conocimiento según la cual no hay ningún saber firme, ni puede encontrarse nunca ninguna opinión absolutamente segura. Desde el punto de vista práctico, el escepticismo es una actitud que encuentra en la negativa a adherirse a ninguna opinión determinada en la suspensión del juicio (epojé), la salvación del individuo, la paz interior."
El escepticismo no pone en duda el fenómeno, sino lo que se dice de él, y esto es diferente del fenómeno mismo.
El escepticismo griego tiene cuatro etapas bien definidas, aunque propiamente no guardan relación entre sí:
  • El escepticismo, en cuanto a actitud negativa ante la validez del conocimiento científico aparece con Pirrón. Su actitud y sentido es moral, al estilo de las escuelas socráticas menores en cuyo marco se encuadra el pensamiento.
  • La segunda fase del escepticismo se desarrolla en la Academia Platónica en lucha contra el dogmatismo de los estóicos.
  • El escepticismo reaparece en forma más aguda a finales del siglo I a.C, con Enesidemo y Agripa.
  • La última fase del escepticismo es representada por Sexto Empírico, médico que perteneció a la escuela empírica del siglo II d.C., quien se proponía destruir toda clase de dogmatismo especulativo, adoptando una actitud práctica empirista ante la realidad.

Características


Características generales

Esquilo gustaba de realizar trilogías ligadas; los primeros tres dramas de una secuencia de cuatro dramatizaban episodios consecutivos del mismo mito y el drama satírico que seguía contenía una historia relacionada con los mismos. En la presentación a los concursos se representaban tres tragedias además de un drama satírico (para romper tensión). Tras su época, la trilogía ligada quedó como una opción ocasional, mientras que muchísimas puestas en escena consistían en cuatro dramas independientes.
Los persas (472 adC.), Los siete contra tebas y Las suplicantes son dramas de dos actores ya que fue Esquilo el que introdujo el segundo actor en escena, disminuyendo la intervención de los coros, y haciendo posible el diálogo y la acción dramática. Los diálogos principales son fundamentalmente entre personajes y coro con una gran variedad de esquemas estructurales y un ritmo de acción más bien lento. Éste es uno de los rasgos principales del arcaísmo del teatro de Esquilo.
En La Orestíada (AgamenónLas coéforas, y Las Euménides), Esquilo dispone de skene, de ekkylkema, de mechane y de un tercer actor, como vemos en la escena del Agamenón en la que aparecen en un agón Agamenón y Clitemnestra, estando presente, en silencio, Casandra.
El interés central de los dramas de Esquilo se halla, principalmente, en la situación y en su desarrollo, más que en los personajes. El personaje que ha sido más trabajado por el autor es Clitemnestra en La Orestíada.
  1. Los coros esquileos casi siempre gozan de una personalidad fuerte y peculiar, sus palabras, junto a la música y la danza, contribuyen a llamar la atención sobre los profundos temas del teatro de Esquilo, determinando el tono de todo el drama. Los coros esquileos tienen, a menudo, una importancia sustancial sobre la acción. Las Danaides y las Erinies son, de hecho, las principales protagonistas de sus dramas.
    El estilo lírico de Esquilo es claro pero con una fuerte tendencia a lo arcaíco y con rasgos homéricos  Sobresalen, al presentar modelos de lenguaje y de imágenes, metáforas, símiles, campos semánticos determinados, elaborándolos hasta los detalles más mínimos y manteniéndolos a lo largo de todo el drama o de la trilogía.
    Otra característica peculiar, es el decoro trágico, el protagonista tiene que expresarse como lo que es, por ejemplo, en el caso de Agamenón, éste debe hablar como lo haría un héroe trágico.
    También es audaz, y está dotado de una gran imaginación a la hora de aprovechar los aspectos visuales de sus dramas. El contraste entre el vestido de la reina persa al entrar en su carroza y la vuelta de Jerjes vestido sólo de harapos; la caótica entrada del coro en Los siete contra TebasLas Danaides de aspecto africano, vestidas exótica mente, su enfrentamiento con los soldados egipcios, la alfombra púrpura que llevará a Agamenón a la muerte, Las Erinies en escena, la procesión que concluye en La Orestíada etc., demuestran su dominio de la técnica teatral y la escenografía.

Representantes


REPRESENTANTES:

SÁFO.

Safo [griego Σαπφω] (Lesbos, actual Mitilene, Grecia, circa 650 adC - 580 adC) Poetisa griega. Pocos datos ciertos se tienen acerca de Safo, de cuya obra se conservan apenas algunos poemas y fragmentos extraídos de citas tardías (tradición indirecta) y de papiros. Vivió toda su vida en Lesbos, una isla griega cercana a la costa de Asia Menor, con la excepción de un corto exilio en Sicilia en el año 593 a.C., motivado por luchas aristocráticas en las que se encontraba comprometida probablemente su familia perteneciente a la oligarquía local. El contenido amoroso de sus poemas propició toda clase de habladurías, rumores y noticias falsas sobre su vida. Sus poemas fueron acogidos con entusiasmo desde la antigüedad, se recitaban y se conocían en la Atenas del s. V a.C. Otro tanto sucedió mucho más tarde en Roma en donde los poetas latinos alaban sus poemas. Era una poetisa famosa, por tanto, también en Roma en donde había bustos de la poeta (cf. el discurso de Cicerón contra Verres, acusado de robar un busto de Safo). Ha sido probablemente la poeta más traducida y más imitada de la antigüedad clásica.

La poetisa actuaba probablemente como maestra de jóvenes aristócratas, preparándolas para sus casamientos y sus maridos. El espacio en donde enseñaba se conocía como Thíasos. Allí aprendían a recitar poesía,a cantarla, a confeccionar coronas y colgantes de flores, etc. De sus poemas se deduce que Safo se enamoraba de sus discípulas y mantenía probablemente realciones con muchas de ellas. Todo esto la ha convertido en una abanderada del amor entre mujeres.

Cuenta la leyenda surgida a partir de algún fragmento de la propia poeta en el que hace mención de Faón (un hombre bellísimo del que se enamoró la propia diosa Afrodita, según el mito) que se suicidó desde la roca de Léucade (roca desde la cual se suicidaban los enamorados) arrojándose al mar, cuando su amor por Faón no se vio correspondido. El tema fue retomado por el poeta latino Ovidio quien lo popularizó. Fue especialmente querido por pintores del s. XIX que reflejan una visión completamente romántica de Safo con el pelo largo apoyada en la roca.

Safo, junto a su compatriota Alceo, son considerados los poetas más sobresalientes de la poesía lírica griega arcaica, de la que Terpandro y Arión son únicamente oscuros precedentes. Son, además, los únicos representantes de una producción literaria lesbia.

De su obra, que al parecer constaba de nueve libros de extensión variada, se han conservado también ejemplos de lo que podríamos denominar lírica popular en algunos epitalamios, cantos nupciales que adaptó de canciones populares propias de los amigos del novio y de la novia que se improvisarían en las bodas. Estas canciones se diferenciaban del resto de sus poemas, más intimistas y cultos para los cuales creó un ritmo propio y un metro nuevo, que pasó a denominarse la estrofa sáfica.

Safo habla en sus poemas de la pasión amorosa de manera desnuda, sin ornamentos, como una fuerza irracional, que se apodera del ser humano y se manifiesta en diversas formas, como los celos, el deseo o una intangible nostalgia. Podemos afirmar sin ninguna duda la expresión de sus sentimientos amorosos es tan sincera que el lector se identifica con ella inmediatamente, lo que despierta siempre nuestra admiración teniendo en cuenta que hablamos de poesís griega arcaica.

Esa impresión, además, no se detecta en otros casos, en la producción de otros poetas latinos y griegos. Un buen ejemplo de lo mencionado se describe detalladamente en uno de sus poemas, el más completo que se ha conservado de ella, una mezcla de himno y oración (el himno en honor de Afrodita). Su poesía tuvo un gran éxito ya en la Antigüedad, y sirvió de fuente de inspiración a grandes poetas, como los latinos Catulo y Horacio; ya a partir de la época alejandrina se puso de manifiesto el interés por conservar su obra e intentar descubrir nuevas partes.

En el 2004 fueron hallados nuevos fragmentos de Safo, que amplían y mejoran sustancialmente uno de los que ya teníamos de ella. En este nuevo fragmento ampliado, Safo se lamenta del paso de tiempo y plasma de forma magistral los efectos de la vejez en su cuerpo y carácter utilizando el mito de Titono, el enamorado de la diosa Aurora de dedos rosados, quien pidió a los dioses que lo convirtieran en inmortal, pero olvidó pedir para él la eterna juventud. Como consecuencia de ello, Titono es el eterno viejo, no se muere nunca, pero siempre se va haciendo más viejo. Se trata de un símil precioso con el que Safo se identifica plenamente puesto que en su calidad de educadora se ve como Titono frente a sus alumnas siempre de la misma edad, siempre inmortales de alguna forma.

Sus poemas más famosos son, además de los dos mencionados, aquel en el que describe lo que podrían considerarse "Síntomas de la Enfermedad del Enamoramiento", universal y aplicable a todo enamorado, así como el fragmento en el que confiesa que no hay en el mundo nada más maravilloso que el ser a quien uno ama.

Píndaro (Grecia, 0518 aC-0438 aC)

Poeta griego, generalmente considerado como el mayor poeta lírico de la literatura griega. Píndaro nació en el año 518 a.C., en Cinoscefalae, cerca de Tebas, en el seno de una familia aristocrática conocida como los ageidas. Sus amplios conocimientos geográficos, su tono aristocrático y su espíritu panhelénico pueden atribuirse, al menos en parte, a la influencia de su familia en toda Grecia. Al parecer estudió con la poetisa de Boecia, Corinna, y fue derrotado por ella en un concurso poético. Corinna le aconsejó entonces "sembrar con la mano, y no con todo el saco", en alusión al uso excesivo del ornamento mitológico en la obra temprana de Píndaro.

En años posteriores, Píndaro viajó por todo el mundo griego, y su fama nacional le hizo merecedor de numerosos encargos. Pasó dos años en Sicilia, invitado por Hierón I, rey de Siracusa, y compuso Epinicios (extravagantes cantos de alabanza) para Hierón y otros reyes, así como para las más nobles familias griegas. Ningún otro poeta griego supo expresar como él la unidad espiritual preservada por la religión y la lengua común, y por la tradición recuperada de los juegos olímpicos panhelénicos. Tan grande fue la fama de Píndaro que cuando Alejandro Magno saqueó Tebas, en el año 335 a.C., dejó intacta su casa. Píndaro representa la culminación de la lírica coral griega, compuesta para ser cantada, con acompañamiento musical, por coros de jóvenes, en oposición a la lírica personal, cantada o recitada por una sola voz. Píndaro compuso para los dioses himnos, ditirambos, odas, canciones, cantos fúnebres y elogios, pero de toda esta producción no quedan más que unos cuantos fragmentos.

Su obra conocida abarca al parecer sólo una cuarta parte del total de su producción, y está formada por cuarenta y cuatro epinicios u odas triunfales en honor de los vencedores de los cuatro grandes juegos nacionales: olímpicos, pitios, itsmios y nemeos. Su estructura es bastante compleja y contienen una importante carga moral, así como un profundo sentido religioso, que siempre fue uno de los rasgos más notables de la lírica coral griega. El procedimiento habitual de Píndaro para alabar a los vencedores de los juegos consistía en insertar en la parte central del poema un mito que expresaba el estado de ánimo general en esa ocasión o relacionaba al héroe victorioso con el pasado mítico. En Píndaro se observa un tratamiento de los mitos griegos distinto al de los poetas épicos y más próximo al de la tragedia atica. Del mismo modo, introduce en sus odas numerosas reflexiones de carácter fiel y moral, y proclama la libertad.

Anacreonte.

En un estudio de la lírica griega siempre aparecen unidos los nombres de Safo y Anacreonte. Quizás se pudiera pensar que son contemporáneos. No es así: entre el poeta y la poetisa se interponen unas decenas de años. La razón de esta cita unida se debe al nexo de un lirismo personal. Anacreonte es el continuador de la escuela personal de la que Safo fue maestra. Aparte de la diferencia de tiempo y de patria, pues Anacreonte posiblemente es de Teos, hay una diferencia que es notable: en Safo el amor y el odio se dan en estado de arrebato. Se viven sin término medio. En Anacreonte, ni el amor ni el odio se profundizan. Todo lo toca superficialmente.

Temática y estilo: El vino, los amores ligeros, los pequeños placeres de la vida, la juventud. Claramente se revela en estos versos un poeta epicuro (aquel que sigue las doctrinas de Epicuro), sensual, voluptuoso, amigo de los placeres, ansioso de lo blando, lo alegre. Es un reflejo de su propio carácter. Si él era jovial, despreocupado, alegre, incapaz de enfrentarse a los grandes problemas y abordar grandes temas, no hay que esperar de él sino un estilo alegre, juguetón, festivo y lleno de gracia y donaire.

Anacreonte no escribe para él o para sus amigos. Escribe para los príncipes o tiranos que le hacen de "mecenas". Viene a ser una especie de "juglar" (al estilo de los juglares medievales) que al final de los banquetes pone una nota jocosa y desenvuelta, acomodada al ambiente, pero siempre intranscendente. Indudablemente poseía un espíritu fino y era un gran conocedor del corazón humano en sus cotidianas debilidades. Al igual que Safo, también ha pasado a la literatura como creador de estrofas: la estrofa anacreóntica.

Alceo (s. VII a.J.C.)

Poeta lírico griego. Aristócrata y contemporáneo de la poetisa Safo, participó en las luchas políticas de su tiempo. Condenado al exilio, viajó a Egipto y a Tracia. Es autor de himnos, de epigramas y de odas escritos en dialecto eólico, de los que se conservan sólo fragmentos. Su personal lirismo se plasma en la vivacidad de la forma métrica que lleva su nombre y que Horacio adaptó a la métrica latina.

Alceo era un comprometido partidario de la aristocracia y de la lucha de clase para conquistar el poder por lo que luchó contra los tiranos Mirsilo y Pitaco. Sus obras fueron reunidas en época helenística en diez libros, conservándose unos doscientos fragmentos donde se manifiesta su ideología política junto con el amor efébico y la alegoría. Su estilo es firme y claro, destacando su virilidad.




Homero (Iliada y Odisea)


Homero (Grecia, 0900 a.C)

Nombre tradicionalmente asignado al famoso autor de la Iliada y la Odisea, las dos grandes epopeyas de la antigüedad en Grecia. Nada se sabe de su persona, y de hecho algunos ponen en duda que estas dos epopeyas sean obra del mismo autor. Sin embargo, los datos lingüísticos e históricos de que disponemos permiten suponer que los poemas fueron escritos en los asentamientos griegos de la costa oeste de Asia Menor, hacia el siglo IX a.C. Las dos epopeyas narran hechos legendarios que supuestamente ocurrieron muchos siglos antes de la época en que fueron escritas.

La Iliada se sitúa en el último año de la guerra de Troya, que constituye el telón de fondo de su trama. Narra la historia de la cólera del héroe griego Aquiles. Insultado por su comandante en jefe, Agamenón, el joven guerrero Aquiles se retira de la batalla, abandonando a su suerte a sus compatriotas griegos, que sufren terribles derrotas a manos de los troyanos. Aquiles rechaza todos los intentos de reconciliación por parte de los griegos, aunque finalmente cede en cierto modo al permitir a su compañero Patroclo ponerse a la cabeza de sus tropas. Patroclo muere en el combate, y Aquiles, presa de furia y rencor, dirige su odio hacia los troyanos, a cuyo líder, Héctor (hijo del rey Príamo), derrota en combate singular. El poema concluye cuando Aquiles entrega el cadáver de Héctor a Príamo, para que éste lo entierre, reconociendo así cierta afinidad con el rey troyano, puesto que ambos deben enfrentarse a la tragedia de la muerte y el luto.
La Odisea narra el regreso del héroe griego Odiseo (Ulises en la tradición latina) de la guerra de Troya. En las escenas iniciales se relata el desorden en que ha quedado sumida la casa de Odiseo tras su larga ausencia. Un grupo de pretendientes de su esposa Penélope está acabando con sus propiedades. A continuación, la historia se centra en el propio héroe.

El relato abarca sus diez años de viajes, en el curso de los cuales se enfrenta a diversos peligros, como el gigante devorador de hombres, Polifemo, y a amenazas tan sutiles como la que representa la diosa Calipso, que le promete la inmortalidad si renuncia a volver a casa. La segunda mitad del poema comienza con la llegada de Odiseo a su isla natal, Ítaca. Aquí, haciendo gala de una sangre fría y una paciencia infinitas, pone a prueba la lealtad de sus sirvientes, trama y lleva a efecto una sangrienta venganza contra los pretendientes de Penélope, y se reúne de nuevo con su hijo, su esposa y su anciano padre. Estas dos epopeyas están escritas en un verso formal y elevado, en un lenguaje jamás empleado en la lengua ordinaria; su métrica es el hexámetro dactílico.

Es imposible establecer una distinción entre estas dos obras en el aspecto estilístico. Sin embargo, resulta fácil comprender por qué, desde la antigüedad, muchos lectores las han atribuido a dos autores diferentes. La Iliada habla de las pasiones y plantea dilemas imposibles de resolver. No hay en ella auténticos villanos; Aquiles, Agamenón, Príamo y los demás personajes son víctimas de un universo trágico y cruel. En la Odisea, por el contrario, el mal es derrotado, triunfa la justicia y la familia, tristemente separada, se reúne de nuevo. El intelecto racional, particularmente el de Odiseo, actúa como fuerza motriz a través de todo el relato.
Junto a la Iliada y la Odisea figuran los llamados himnos homéricos, una serie de poemas relativamente breves, que celebran las hazañas de diversos dioses, compuestos en un estilo épico similar, y también atribuidos a Homero. El texto moderno de los poemas homéricos se transmitió a través de los manuscritos medievales y renacentistas, que a su vez son copias de antiguos manuscritos, hoy perdidos. Pese a las numerosas dudas que existen sobre la identidad de Homero (algunos lo describen como un bardo ciego de Quío) o sobre la autoría de determinadas partes del texto, como las escenas finales de la Odisea, la mayoría de sus lectores, desde la antigüedad clásica hasta no hace mucho tiempo, creyeron que Homero fue un poeta (o como mucho, dos poetas) muy parecido a los demás.

Creyeron, en suma, que la Iliada y la Odisea, aunque basadas en materiales tradicionales, son obras independientes, originales y en gran medida ficticias. Sin embargo, durante los últimos 200 años, esta visión ha cambiado radicalmente, tras el surgimiento de la interminable cuestión homérica: ¿Quién, cómo y cuándo se compuso la Iliada y la Odisea? Aún no se ha encontrado una respuesta que satisfaga a todas las partes. En los siglos XIX y XX los estudiosos han afirmado que ciertas inconsistencias internas venían a demostrar que los poemas no eran sino recopilaciones, o añadidos, de poemas líricos breves e independientes (lays); los unitaristas, por su parte, consideraban que estas inconsistencias eran insignificantes o imaginarias y que la unidad global de los poemas demostraba que ambos eran producto de una sola mente. Recientemente, la discusión académica se ha centrado en la teoría de la "composición oral-formularia", según la cual la base de los poemas tal y como hoy los conocemos es un complejo sistema de dicción poética tradicional (por ejemplo, combinaciones de sustantivo-epíteto "Aquiles el de los pies ligeros") que sólo puede ser producto del esfuerzo común de varias generaciones de bardos heroicos.
Ninguna de estas interpretaciones es determinante, pero sería justo afirmar que prácticamente todos los comentaristas coinciden en que, por un lado, la tradición tiene un gran peso en la composición de los poemas y, por otro, que en lo fundamental ambos parecen obra de un mismo creador. Entretanto, los hallazgos arqueológicos realizados en el curso de los últimos 125 años, en particular los de Heinrich Schliemann, han demostrado que gran parte de la civilización descrita por Homero no era ficticia. Los poemas son pues, en cierto modo, documentos históricos, y la discusión de este aspecto ha estado presente en todo momento en el debate sobre su creación.
Homero es, de manera directa, el padre de toda la literatura griega posterior: el teatro, la historiografía e incluso la filosofía, llevan la huella de los temas, cómicos y trágicos, planteados en estas epopeyas, así como de las técnicas homéricas. Para los últimos poetas épicos de la literatura occidental Homero ha sido siempre el maestro indiscutible (aun cuando, como en el caso de Dante, no conocieran sus obras directamente). Pero curiosamente, para sus más notables seguidores, la obra de Homero fue tanto modelo como objetivo. Así por ejemplo, la Eneida de Virgilio viene a refutar el sistema individualista de valores de la épica homérica; y en las escenas más homéricas de El paraíso perdido, del poeta inglés John Milton, las estrofas que describen la batalla en el cielo, son esencialmente cómicas. En lo que respecta a la novela, Don Quijote de La Mancha (1605), de Miguel de Cervantes, o Ulises (1922) del irlandés James Joyce, cuanto más homéricas son más tienden a la parodia y la burla de la épica. Lo cierto es que desde los tiempos de Homero, ningún autor ha logrado reunir su genio épico y su erudición.

La Filosofía en Grecia


LA HISTORIA
En su origen, la Filosofía fue el "amor a la sabiduría" y más tarde la "sabiduría misma", de tal manera que los filósofos eran primeros amantes del saber y luego sabios. Ello hace los filósofos griegos no se encuentren especialistas; Aristóteles, por ejemplo, había de botánica, política, moral, zoología, y es, junto con Socrates y Platon, de ese trío de los que podrían llamarse filósofos mayores de Grecia. Pero hay algo mas en ese grupo de sabios: es su interés por buscar respuestas al origen de las cosas.



LA FILOSOFÍA
Las manifestaciones literarias más antiguas corresponden a la poesía épica. También en otras  civilizaciones este género suele aparecer en primer lugar, debido a que en estos poemas se ensalza el pasado legendario de un pueblo y a que este tipo de poesía surge vinculada al carácter feudal de algunas sociedades.

En la poseía épica se cantaban las hazañas de los héroes, historias acaecidas en un pasado legendario que solían transmitirse de boca en boca. Era, por tanto, una poesía oral, lo cual determinaba también la manera de componer los versos. Con la introducción del alfabeto, los poetas  comenzaron a escribir lo que antes era transmisión oral. En cuanto a las hazañas narradas, parecen tener cierto fondo histórico.

Dentro de la literatura épica griega destacan la obra de dos grandes autores que pasan por ser tanto los iniciadores de la literatura occidental como los educadores del pueblo griego: Homero (s.VIII a. C.) y Hesíodo (s. VII a. C.).


En su origen, la Filosofía fue el "amor a la sabiduría" y más tarde la "sabiduría misma", de tal manera que los filósofos eran primeros amantes del saber y luego sabios. Ello hace los filósofos griegos no se encuentren especialistas; Aristóteles, por ejemplo, había de botánica, política, moral, zoología, y es, junto con Socrates y Platón, de ese trío de los que podrían llamarse filósofos mayores de Grecia. Pero hay algo mas en ese grupo de sabios: es su interés por buscar respuestas al origen de las cosas.
Conjunto de conceptos filosóficos desarrollados sobre todo durante el esplendor de la civilización griega entre el 600 y el 200 a. C. La filosofía griega constituyo el fundamento de toda la especulación filosófica posterior en el mundo occidental. La hipótesis intuitivas de los antiguos griegos presagiaron diversas teorías de la ciencia moderna, incluso muchas ideas morales elaboradas por los filósofos griegos han sido incorporadas a la doctrina moral cristiana.
Sócrates (Atenas 470 a.C.-399 a.C.)
Entre los filósofos más importantes del mundo griego encontramos a Sócrates, el maestro de Platón. Pertenecía a una familia de cierto poder adquisitivo ya que participó en las batallas de Potidea, Delio y Anfípolis como hoplita, sufragando los importantes gastos que conllevaba el coste del equipo. Atenas será el lugar donde Sócrates pase toda su vida, interesándose por la educación de los jóvenes y abandonando la política. Sus dos actuaciones en la política ateniense provocaron un grave peligro para el filósofo, consiguiendo salvarse por la conflictividad que vivía la ciudad. No ocurrió lo mismo cuando los demócratas le acusaron de impiedad y de pervertir a la juventud, siendo castigado a beber la cicuta que le produciría la muerte. Por coherencia con su estima de la justicia y su propia conciencia, Sócrates renunció a huir y librarse de la condena. Sócrates no dejó ningún escrito y lo que sabemos de su obra se debe a terceros, especialmente a Platón pero también a Jenofonte, Aristófanes y Aristóteles. Se le considera el fundador de la filosofía antropológica, partiendo de la máxima "conócete a ti mismo". Siendo consciente de la propia ignorancia, gracias a su método inductivo a través de diálogos, intentará alcanzar una verdad universal que sea admitida por todos. De esta manera el ser humano podrá alcanzar la Virtud a través de sus actos. La Virtud permite obtener la felicidad. El "daimónion" o voz interior se convierte en la única guía moral.
Platón (Atenas 428 a.C. - Atenas 348 a.C.)
La filosofía platónica está basada en la existencia del mundo de las Ideas y el mundo del Ser, contrapuestos al mundo de las Apariencias. La formación del mundo se debe a una inteligencia, a un demiurgo, que desarrolla las apariencias (no ser) tomando las ideas como punto de partida. El individuo está formado de cuerpo y alma, siendo ésta inmortal. Existe un número limitado de almas por lo que es necesaria la reencarnación. Esta unión de alma y cuerpo es accidental y violenta. Estos planteamientos están recogidos en sus principales obras como "El banquete", "La república", "Timeo" o "Fedón", estructuradas en forma de diálogos donde el protagonista es Sócrates hablando con sus discípulos. 
Aristóteles
Aristóteles siempre conservó la influencia de su maestro, Platón, pero en su madurez supo superar el platonismo hasta configurar su propio sistema de pensamiento, que se separa del de Platón en un punto fundamental: Aristóteles no acepta que las ideas sean entidades subsistentes en un mundo separado de la realidad sensible; para él las ideas no son sino la esencia de las cosas, que se halla en las cosas mismas, cuya constitución explica mediante los conceptos de potencia y acto, materia y forma, o la teoría de las cuatro causas (material, formal, eficiente y final).
En filosofía moral, Aristóteles presenta una ética basada en la naturaleza humana, cuyo fin es, según él, la felicidad, al cual debe estar dirigido el ordenamiento de la sociedad política, es decir, del Estado.
Las obras de Aristóteles pueden clasificarse, según su contenido, en los distintos grupos: Obras de Lógica, recopiladas en la antigüedad con el nombre de Órganon o instrumentos para pensar rectamente. Escritos sobre ciencias de la naturaleza: Física, Del cielo, De la generación y corrupción, Sobre el alma...

Teatro



TEATRO DE COMEDIA
El arte es un genero literario - ya sea en prosa o en verso, normalmente dialogado - pensado para ser representado, las artes escénicas cubren todo lo relativo a la escritura de la obra teatral, la interpretación, la producción y los vestuarios y escenarios. Él término drama viene de la palabra griega que significa "hacer", y por esa razón se asocia normalmente a la idea de acción. La mayoría de las veces se extiende por drama una historia que narra los acontecimientos vitales de una serie de personajes. Como el adjetivo dramático indica, las ideas e conflicto, tensión, contraste y emoción se asocian con drama.



TEATRO Y ARTE DRAMÁTICO
El primer periodo en teoría teatral occidental se denomina clásico, porque comprende el teatro de las civilizaciones clásicas, de las antiguas Grecia y Roma, y las obras están escritas en las lenguas clásicas, griego o latín.



TEATRO CLÁSICO
Los primeros datos documentado de literatura dramática son del siglo V. a. C., y la primera obra critica sobre la literatura y el teatro la Poética (330 a. C.) de Aristóteles. Aristóteles que la tragedia griega se desarrollo a partir del ditirambo, sostenía, himnos corales en honor del Dios Dioniso que no solamente lo alababan sino que a menudo contaban una historia. Según la leyenda Thespis, el líder de un coro del siglo VI a. C. creo el drama al asumir el papel del personaje principal en una historia de un ditirambo: el hablada y el coro respondía.

La tragedia griega floreció en el siglo V a. C. con autores como Esquilo, Sófocles y Eurípides. Las obras son solemnes, escritas en verso, y estructuradas en escenas (episodios) entre personajes (nunca hay mas de tres personajes hablando en una escena) e intervenciones del coro en forma de canción (odas). Las historias están basadas en su mayoría en mitos o antiguos relatos.


TEATRO GRIEGO
Herodoto, considerado como "padre de la historia", escribió Los nueve Libros de la historia. El escenario fue el Cercano Oriente y el estilo totalmente narrativo Mezcla hombres, dioses y héroes. Habla con igual naturalidad de lo mítico como de lo verosímil, de lo verdadero histórico. Por lo tanto, une en su obra la leyenda y la verdad. Aunque su tema central es la guerra entre persas y helenos, tiene abundancia disgreciones y muchas veces dedica capítulos enteros a la geografía. Es él quien llama a Egipto un "don del Nilo".

Tucídides, en oposición a Herodoto, elimino lo ultraterreno como tema de su obra, La Guerra del Peloponeso. Su historia es genética, es decir, busca las causas de los hechos; y critica, no se conforma con narrar sino que juzga y se hace presente él en la obra.

Jenofonte, siguió el tipo de historia de Tucídides pero no lo igualo. Describió la expedición de Ciro en su Anábasis o Retirada de los Diez Mil. La "Ciropedia" y "Helénicas" son también obras suyas.